EL CASO DE EL SUPUESTO CANÍBAL DE LA GUERRERO

El caso del supuesto caníbal de la guerrero:una lectura psicoanalítica

Por: Cesar Maurico Téllez Canales

(Proyecto presentado para la materia de Psicología Experimental II, de la Universidad de Cuautitlán Izcalli)

Introducción

Algún día, todos tendrán que seguir al caminante

José Luis Calva Zepeda

Pocos temas provocan tanto sobresalto en la cultura occidental como crímenes sexuales, homicidios, o casos de canibalismo. Hasta parece obvia la pregunta, pero ¿por qué esos temas impactan de manera tan intensa en la sociedad? Probablemente hallemos respuesta al analizar la forma en que estamos constituidos como individuos y como sociedad. Haciendo diferencia entre homicidios, los crímenes sexuales, los robos o los secuestros, que son los delitos más denunciados en México (El Universal, 2009), la profanación de cadáveres sobresale en las notas de los medios de comunicación, y más aún si el victimario supuestamente come a su victima y esto se llama canibalismo.

Este trabajo tiene la intención de abordar un dialogo entre diferentes disciplinas, con la finalidad de analizar un caso de canibalismo. Asimismo busca una lectura psicoanalítica, del caso del supuesto caníbal de la colonia Guerrero, leyendo su palabra, así dejando “hablar” al susodicho y rescatando al sujeto que la ciencia forcluye. Esto con la intención de llevar al límite las posibles explicaciones y ver hasta donde alcanzan a explicar el fenómeno y no solo describirlo.

¿Cómo empezar a abordar el tema?  El canibalismo es concebido  como un estigma horroroso que probablemente nos recuerda una época remota de lo humano, a partir de la cual se delimita la frontera entre lo humano y lo inhumano. Ahora ¿de qué forma podemos conceptualizar esa frontera? ¿Qué es propiamente “lo humano”? Podemos auxiliarnos de la antropología estructural de Levi Strauss, y responder que “lo humano” está dado por las prohibiciones (ley) ¿Qué pasa si no respetamos y tomamos como propio lo ajeno? Somos castigados, porque sin ley no existe sociedad.  ¿Cómo pensar que un humano sea caníbal? ¿Obtiene algo de comerse a otra persona? Si es así ¿Qué obtiene  un humano al romper y violar la prohibición de trasgredir un cuerpo ajeno y comérselo?

En nuestra cotidianidad quedan muchas huellas señalándonos que no estamos tan lejos de la práctica caníbal como podríamos creer y seguir estando dentro de “lo humano”. Pues cuando decimos que una persona “está para comérsela”, hablamos de “comerle algo a alguien”  en sentido figurado y sexual. También es común y cotidiano cuando llega el 2 de Noviembre comemos simbólicamente a los muertos, representados en calaveras de azúcar, etc. ¿Cuántas personas ya nos “hemos echado al plato”?. Por ende estamos en el terreno de un canibalismo metafórico.

Normalmente el canibalismo es asociado con los asesinos seriales, aunque estos son sólo una pequeña fracción de los que lo practican (Zone, M, 1997). Asimismo el comportamiento y los actos de los asesinos en serie, según el antropólogo Arens (citado en Zone, M, 1997), son simbólicos, un símbolo que da pistas a las más profundas razones por las cuales el canibalismo sobrevive representando el deseo de toda una cultura, y en este caso la mexicana no es la excepción.

En México el caso más reciente de canibalismo es el de José Luis Calva Zepeda en 1997, conocido posteriormente como “El Poeta Caníbal” o “El Caníbal de la Guerrero”, fue un escritor y dramaturgo mexicano, cuyo nombre tomó relieve internacional tras producirse su detención el 13 de octubre de 2007 por parte de las autoridades mexicanas, acusándolo de canibalismo y triple homicidio, siendo el primer caso de canibalismo en México en 500 años (Yáñez G, 2007). Generando sobresalto en los medios de comunicación y en la sociedad en general.

José Luis Calva Zepeda fue sorprendido por las autoridades en su casa mientras al parecer guisaba trozos de su novia de 32 años,  madre de dos hijos a quien previamente había descuartizado en su casa; sin embargo, el 16 de octubre negó ante la Fiscalía del Distrito Federal haber practicado el canibalismo, pero se declaró culpable del asesinato, declaraciones que no hicieron mover la postura del fiscal Gustavo Salas (citado en Yáñez G, 2007) que mantiene la línea de la premeditación y la consumación del acto caníbal, puesto que según dice: “en la sartén se encontraron restos de esta carne y un plato con cubiertos y hasta con un limón que nos hace presumir que las consumió”.

La policía encontró el tronco de Alejandra, que fue reportada como desaparecida el 5 de octubre de 2007 por sus familiares (Barrón, 2007), dentro de un armario, las otras partes cortadas a trozos fueron hallados en el refrigerador, mientras que supuestamente carne del antebrazo estaba recién frito en la sartén (Escalonia, 2007).

¿José Luis Calva está enfermo? Existen varios casos de canibalismo estudiados y tratados por médicos psiquiatras, exceptuando el caso de José Luis Calva. Los pacientes tratados por los médicos citados por Ortiz (2006) que  presentaron canibalismo, los psiquiatras coincidieron en diagnosticarlos con esquizofrenia paranoide y trastorno antisocial de la personalidad (Ortiz M, 2006). Podemos pensar que el diagnostico (bajo esta mirada) de José Luis Calva es el mismo, ya que según Goldman (2000) los síntomas característicos de la esquizofrenia son delirios, alucinaciones, habla desorganizada y conducta muy desorganizada o catatónica. La etiología de la esquizofrenia, según las investigaciones médicas,  es multifactorial; asimismo, la parte genética y anatómica juega un papel primordial en la etiología (Goldman, 2000). Las imágenes por resonancia magnética han descubierto en pacientes esquizofrénicos que el ventrículo lateral es de mayor tamaño, que implica un cambio en el área límbica, además que los lóbulos frontal y temporal son más pequeños.

Asimismo en los pacientes con trastorno de la personalidad antisocial, se observó que la amígdala del sistema límbico, es de tamaño inferior a la media (Goldman, 2000).  Por los relatos de Claudia Calva Zepeda, que aparecen en el documental del programa Historia detrás del mito del canal 13 de televisión Azteca, la conducta y los pensamientos raros (peleas frecuentes con extraños, pensamientos “locos”, etc.) de José Luis, concuerdan con los criterios diagnósticos de la psiquiatría para suponer y sólo suponer que José Luis sufría de  esquizofrenia paranoide y trastorno antisocial de la personalidad, además de zonas cerebrales más pequeñas de lo normal. Aquí solo estamos en terrenos de especulación, porque no hay  pruebas científicas para sostener lo dicho anteriormente.

Al parecer el diagnóstico de los psiquiatras deja muchos huecos que se convierten en dudas, por ejemplo: si se dota de etiología de ciertas conductas patológicas, al tamaño de ciertas partes del encéfalo ¿Cómo se explica entonces, que las personas diagnosticadas con autismo tengan la amígdala (del sistema límbico) de tamaño por debajo de la media (Contreras, 2000)? Entonces, ¿Cómo explicamos que una persona con la amígdala pequeña, sea autista y no se come a las personas? En el famoso libro de psiquiatría de Goldman hayamos que esto se justifica fuera de la visión fisiológica y se aborda a través de la Psicología, explicando que ciertas conductas patógenas son aprendidas en la infancia como la drogadicción. Sabemos de voz de Claudia Calva Zepeda que José Luis Calva consumía frecuentemente cocaína (Escalonia, 2007). Por lo visto tenemos que adentrarnos a lo que la psicología puede explicarnos los actos, de matar y supuestamente comer carne de su expareja, de José Luis.

En el libro de Jean Chazal titulado La infancia delincuente se explica de los delincuentes y trasgresores del orden establecido lo siguiente:

“Los especialistas en estadística subrayan la importancia primordial de los factores familiares, sociales y económicos de la delincuencia (…) Es necesario insistir en la sugestionabilidad de un infante, cuyas funciones superiores de control, aun insuficientemente elaboradas, no siempre le permiten prever las consecuencias de sus actos. Hay que destacar también las leyes de la imitación psicomotriz. Por ultimo, se debe subrayar la considerable importancia que a nuestro parecer representa la excitación emocional en todo ejemplo ofrecido al niño. Necesita identificarse, adquiriendo una carga afectiva a veces muy violenta en su deseo de imitación del modelo.”

Podemos leer, entonces que José Luis Calva efectivamente tuvo una identificación de pequeño con su madre (según declaraciones de su hermana Claudia Calva Zepeda, véase documental Historia detrás del mito), la cual hizo saber a José Luis que no era un niño deseado, generando una inquietante motivación a ser aceptado. Esto nos remite al concepto de pulsión propuesto por Freud, en “El malestar en la cultura” ofrece los argumentos más acabados de este concepto: “…habría que atribuir en la dotación pulsional (del ser humano), una buena cuota de agresividad. En consecuencia, el prójimo no es solamente un posible auxiliar y un objeto sexual, sino una tentación para satisfacer en él la agresión, explotar su fuerza de trabajo sin retribuirlo, usarlo sexualmente sin su consentimiento, apoderarse de sus bienes, humillarlo, torturarlo, y matarlo… (La pulsión de muerte) desenmascara a los seres humanos como bestias salvajes que ni siquiera respetan a los miembros de su propia especie… (Esta)… inclinación que podemos percibir en nosotros mismos y con toda razón suponemos en los demás, es el factor que perturba nuestros vínculos con los otros…; de ahí (que) el mandamiento ideal de amar al prójimo como a uno mismo,… (Constituye lo)… más contrario a la naturaleza humana…” Objeto de su descarga es la mujer mutilada, su pareja sentimental, no hay duda. José calva admite haberla mutilado. Arriesgándonos en una interpretación agresiva, la búsqueda de repetición del primer momento de satisfacción con la madre, probablemente motive la fantasía de ser el falo de mamá. Recordemos que las situaciones de agresión y violencia se dieron (en todos los casos de los que se le acusan a José Luis) en amenazas cumplidas de abandono, lo mismo que hizo su madre.

Pero, su madre nunca fue un modelo de trasgresión al orden, nunca mató a alguien y nunca comió a su pareja sentimental, hasta donde se sabe. Entonces ¿dónde estuvo el modelo al cual imitó? ¿Porqué nunca aceptó el supuesto canibalismo y sí el haber matado y descuartizado? ¿Aprendió en la infancia a descuartizar, pero no a realizar canibalismo? Según la historia de José Luis Calva (expresada por su hermana) no existe ese modelo. La psicología y su descafeinado psicoanálisis han dejado un hueco grande a la explicación del caso.

Las explicaciones de la ciencia positiva, donde se encuentra la medicina, la psiquiatría y la psicología, han tenido un error de perspectiva, al intentar explicar los actos humanos desde fuera del mismo. En la psiquiatría (como ya vimos) se buscan anormalidades  o diferencias fisiológicas para fundamentar el actuar de un individuo, dejando un enorme hueco y cayendo en una falacia, ya que la misma medicina sabe, que diferencias anatómicas todos las tenemos. La psicología por su lado busca modelos que enseñaron a la persona actuar como actúa por una identificación al modelo, lo cual no alcanza a explicar cómo y por qué  José Luis Calva hizo lo que hizo.  Es por esto que debemos alejarnos de la perspectiva psiquiátrica y psicológica, y colocarnos en una perspectiva epistemológica que nos auxilie a entender el actuar de un sujeto fuera del contexto biologisista y estadístico, con la intención no sólo de describirlo, sino de explicarlo.

El punto de vista cientificista que se dedica al estudio de los fenómenos humanos centrándose en el laboratorio y en la obtención de una supuesta objetividad de acuerdo a la lógica cuantitativa de las llamadas ciencias de la naturaleza, a las cuales escapa la particularidad cualitativa de los hechos socio-culturales. Se quiere olvidar la cuestión del sujeto desde una perspectiva empirista que desconoce los actos del hombre y al hombre mismo finalmente, porque, si algo caracteriza a ese objeto de estudio, es justamente la subjetividad. Por lo tanto el psicoanálisis surge como posibilidad de explicación y lectura de esa subjetividad ya que no espera dar respuestas si no interpretación y dudas para la posible comprensión (Braunstein, 2008).

Sabemos históricamente que el psicoanálisis surge de las investigaciones de Sigmund Freud del fenómeno de la histeria. Los descubrimientos y planteos de la teoría psicoanalítica surgieron en el punto donde una paciente del Dr. Freud le pidió que la escuchara (el famoso “talking cure” de Anna O.), dándole paso a la subjetividad. El psicoanálisis sólo es posible en la clínica, dejando hablar al saber que cada uno tiene. Planteamos así que la psiquiatra y la psicología no saben más de José Luis Calva que él mismo.

Este estudio de caso busca dar lectura a lo propiamente declarado  de los actos de José Luis Calva Zepeda, así como también exponer que los actos de este individuo, que son tan enjuiciados y han provocado escándalo en y por la sociedad, esconden algo. Dejándonos  leer y sólo suponer,  que el secreto del universo está reflejado en un grano de arena, o en este caso, el secreto o deseo de la cultura mexicana está reflejado en una sola persona. Podemos ver que también la cuestión de la antropología estructural de Levi Strauss nos ayuda a la explicación de estas preguntas, además que se lleva bien con el psicoanálisis, explicando cada disciplina desde su lugar la forma de estructuración de la cultura y del sujeto.

Nosotros como parte a la cultura mexicana, ¿estamos siendo exhibidos en nuestra esencia por José Luis Calva Zepeda?  Ahora la cuestión es resolver y exponer ¿Cuáles son las fuerzas que despiertan este elemento fundamental de nuestra condición humana como mexicanos? Otra pregunta que surge es que si nunca se tuvieron pruebas directas y José Luis siempre negó el canibalismo, ¿por qué el fiscal y la criminóloga afirman sin duda alguna el acto caníbal? ¿Realmente es caníbal?  ¿Quién se comió a quién? ¿Por  que hasta su abogado, lo calificó como enfermo, haciendo que José Luis no pudiera declarar? Hasta su hermana dice textualmente en el documental de Tv Azteca: “Una persona que intenta violar a una menor de edad, sólo podemos hablar de un enfermo mental (refiriéndose a José Luis Calva Zepeda)”   ¿Por qué callaron a José Luis?  José Luis fue poeta, hacía palabras, él es palabra…Parece que simbólicamente los demás se comieron las palabras del supuesto caníbal.

Demos la entrada a la subjetividad de José Luis Calva y así probablemente podamos acceder a contestar las preguntas planteadas. Esto se tomará de los textos escritos de José Luis Calva que incluye poemas, novelas y obras de teatro. Asimismo se tomarán las declaraciones de las personas incluidas en la investigación de los archivos oficiales de la PGR.

¿Quién fue José Luis Calva? En el texto llamado “Caminando ando” José Luis contesta lo siguiente:

Soy José Zepeda, nací en el 69, tengo pulmones enfermizos, corazón grande, huesos frágiles, nariz profunda hacia fuera al igual que mis recuerdos, boca amplia que alberga diez mil palabras y un clamor, manos marcadas en la fragua de la desesperación y el dolor, endurecido de los pies, imberbe de la piel y ágil de dedos; fumador del tabaco fuerte, bebedor del mezcal sin gusano, gastrónomo de afición, no de degustación sino de elaboración, privativo del frijol, el picante, los tamales y la tortilla de maíz, adicto al café más por necesidad que por gusto al mismo.

Canoso por herencia, tierno del alma y melancólico por decreto, grande de bolsillos y escaso de propiedades…pero rico espiritual, de lagrimas que corren más fácil que el agua de los piélagos.

Por niñez tengo un bello par de recuerdos que nunca viví. Sexual desde mi juventud y aun en mi tardía madurez, sentimientos probos y admirador de la belleza de la mujer, daltónico de las letras, platónico de amores, soñador de sueños, cantor de coplas sin nota porque no tengo nada de voz, actor de farsas y dramas siendo yo mi propio autor, adepto a lo oculto, la magia, las estrellas, y las sábanas de seda, ortodoxo de la rima, convexo de mis ojos y catador de música.

Autoexiliado de mi familia, felizmente refugiado en la tierra de nadie, visitante de los pueblos, cuenta cuentos fantasiosos o raudales, buscador de amigos, descubridor de mentiras y testigo de la nada, compañero de un ángel celestial y próximo visitante a Montreal.

Peregrino de la senda, sigiloso de pasos y fatuo de logros, partidario de Sabines, de Neruda, de Cohelo y de un servidor, graduado de la universidad de la vida con honores en la sangre, por ímpetu escribo libros y por reflejo los critico y los bendigo, creyente de la vida hasta que muera, convencido de mi dios, amante por instinto y poeta de vocación.

Esto es hasta donde yo sé, o por lo menos hasta donde me conozco. Las autobiografías se coronan con la verdad o se disfrazan de mentiras, esta, se escribió con la verdad.

Yo soy la causa de mi escasez y el fruto de mi abundancia…

…en síntesis, yo soy la consecuencia de mis acciones.”

José Luis Calva Zepeda es la consecuencia de lo que hace, podríamos pensar que sus acciones lo preceden. Entonces no era un asesino hasta que se supo él que había asesinado. Si sabemos que en su declaración y en el tiempo de estancia en la cárcel, siempre desmintió la acusación de haber efectuado canibalismo con el cuerpo desmembrado, no podemos considerarlo un “caníbal”. Sigmund Freud afirmó que nunca se nombra en balde, que cuando algo adquiere un nombre tendremos que preguntarnos el por qué de su especificidad. Así surge la duda del porqué del nombrar a José Calva “Caníbal”.

¿Qué sucedió en el momento de encontrase con el cuerpo mutilado? José Luis dice lo siguiente en una supuesta entrevista del diario Reforma (2007): “Entro en un estado de alucinación, de shock, del infierno, cuando se da el hecho, a mi me parece impresionante, impresionante, cuando veo el cuerpo y digo: ¿Qué pasa?” La expresión: “del infierno” nos refiere en un lugar donde no se quiere estar, el concepto, refiere al lugar reservado a los pecadores,  es curioso que se exprese, al observar el cuerpo desmembrado,  como si lo hubiese hecho otra persona (“…cuando se da el hecho…”). Ósea que José Luis al ver el cuerpo se coloca en un lugar que le causa impresión, un estado de alucinación, del infierno donde se van los pecadores por infringir los mandamientos de Dios Padre, según la religión católica. ¿Sintió culpa? No se sabe, se sabe que dudó de lo que hizo (al preguntarse: “¿Qué pasa?”). El impacto de lo que hizo (de su acción) que lo hace ser, en ese momento se dio cuenta de que es un mutilador, un asesino. Importante subrayar que en un principio no se asumió como el ejecutor del asesinato, eso ocurrió después.

“Se me hacía impresionante salir con un brazo, en la mochila, bolsa, lo que fuere, y en un momento de locura, vamos a llamarlo así; digo: “Y si bajo la carne y se la pongo a los perros en el mercado”; se oye bestial eso”. La palabra “bestial” que ocupa, es un adjetivo que deviene del juicio social, ese pensamiento me hace dudar de la existencia de cierta intención de desalojar de la conciencia esa representación,  como censura de un acto prohibido, bestial, “inhumano”, que sería ponerles la carne de su novia a los perros. Esto concuerda con su decir que él es la consecuencia de sus acciones, las cuales deben ser muy cuidadosas ya que estas lo hacen ser. Y no es lo que los demás digan de él. Él no quiere ser una bestia.

“Ante la sociedad simplemente quiero demostrar que no soy el monstruo que se me ha dibujado, soy una persona que cometió un error, que está arrepentida y que tiene el deseo de seguir viviendo, no importa si me voy a quedar 50 años aquí”. Se puede leer la búsqueda de ser escuchado, para desmentir todo lo que se dice de él. Cometió un “error” del cual está arrepentido, lo que se puede traducir como que está arrepentido de algo que lo define como ser, mutilador, asesino, poeta, gastrónomo de afición, etc., pero no caníbal. No le pesa estar 50 años preso, quiere de-mostrar a los otros que no es lo que dicen.

“Me decían: Acepta que comiste, ¡Pues es que no!”, “Pienso que hay un proceso inquisitorio y hay manipulación de pruebas”, “Cuando hablan (los otros) de portanción de arma, era un cuchillo que tenía yo de un hermano que usaba cuchillo al cinto, por una rara costumbre de Sonora, casi toda mi familia es de allá, allá pasamos algunas buenas épocas”. ¿Estas declaraciones son de una persona “enferma”? ¿Tenía razón su abogado al silenciarlo y declararlo sin las capacidades mínimas para relatar sus acciones? José Luis Calva podría responder a esto con la siguiente frase vertida en su poemario: “Bendita locura si es por amor”. ¿Amor? ¿Qué quiere decir “amor” para José Luis? …“ El amor es una delgada línea, casi invisible, si no sabemos darle la tensión correcta se puede romper, y jamás, aunque lo ates, jamás volverá a ser igual”

¿Podemos pensar que José Luis Calva Zepeda hizo “loqueras” por amor? ¿Habrá sido posible que él no supiera darle la tensión correcta al amor, y se rompió? Si, el cuerpo de Alejandra fue roto, por lo tanto José Luis la amó.

En un texto titulado “Introspección” que forma parte del poemario “Caminando Ando” José Luis refiere lo siguiente:

“Dentro de mi, hay un ser maravilloso y eso lo sé. Aunque no sé cuanto, pero me gusto así mas no a ti. A veces soy un empedernido romántico de la vida. Juego, bromeo conmigo, me abrazo, me enlazo.

Mi cabeza se corona de blancos rayos de la luna que solo yo sé la historia que guarda cada uno de ellos. Por las noches tomo mi café, me asomo a mi balcón (si es que puede llamársele así a mi ventana), miro la ciudad (o lo que alcanzo a ver de ella), y siento que…soy dueño de ella.

Salgo y devoro las calles en mi auto, voy como centella (a sesenta kilómetros por hora), corto de tajo el aire y entonces, ni ángeles, ni demonios, soy el amo de la noche. ¡Ya ves con que magia manejo!, y ahora mira, me retiro.

Tejo tu vida con mis sueños y los plasmo en tinta y papel. Después como un niño sin madre me arrimo a mi colchón, me duermo entre mis sueños, esperando que una mañana alguien me despierte con un beso y me diga, ¡Buenos días amor!”

Puede leerse claramente el deseo de ser amo de la noche, dueño de la ciudad (o la parte que alcanza a ver), devorándose las calles por donde transitan los ciudadanos. El que devora es el amo y señor, José Luis desea ese lugar donde ni los ángeles ni los demonios lo alcanzan. Se lee que el deseo de ser amo, está destinado a ser insatisfecho, sin embargo, soñar no le cuesta nada que unos labios lo besan y le dicen ¡Buenos días  Amo-r!

Discusión.

Después de todo el rodeo de abordaje del trabajo, es imprescindible una recapitulación de lo hasta ahora revisado:

  • José Luis Calva Zepeda se responsabiliza de dar muerte a Alejandra su ex novia, pero no se asume en la etiqueta de “Caníbal”
  • Su hermana, su abogado, la criminóloga y ciertos medios de comunicación silenciaron con voraces juicios a José Luis
  • La psiquiatría y parte del saber psicológico fue de poca ayuda a esclarecer el caso paradigmático.
  • Hacer la lectura de lo dicho por José Luis, nos dio una posibilidad de estudio subjetivo y supuestos que nos dejan entre ver “algo” en el campo de lo no-dicho.

Para empezar la discusión aquí podemos ir retomando las preguntas que se plantearon al principio: ¿Qué consigue una persona en transgredir la ley? Ya hablar de “caníbal” en el sentido común, refiriéndonos a José Luis Calva, debe hacerse con reservas. Asimismo referirnos a “caníbal” sin considerar lo simbólico, dejamos al concepto fuera de lo humano visto como un proceso cultural, que implica, prohibiciones.

Si nos queda claro que las restricciones y leyes para impedir el incesto, el asesinato y el canibalismo son fundamentales de lo humano, ¿porque hay “humanos”  que violan esas reglas? Es más, ¿por qué es necesario que existan esas prohibiciones? Simplemente porque es deseado. Y en la misma imposibilidad cultural de realizar el incesto, el asesinato o el canibalismo se funda el deseo mismo. No deseamos “algo” que ya tenemos, el deseo es algo que falta. Es la imposibilidad de que todo este dicho; hablamos, porque tenemos algo que decir.

¿Hablar o ser hablado?, ¿Comer o ser comido? José Luis fue poeta, hacia palabras, escribía, simbolizaba…Su hermana, su abogado, la fiscalía, la criminóloga y algunos medios de comunicación impresos, callaron a José Luis Calva, se comieron sus palabras, se lo tragaron. Al parecer José Luis no pudo asumirse caníbal y fue comido. ¿Podremos imaginar a Claudia Calva Zepeda, el abogado de José Luis, la fiscalía, la criminóloga y algunos medios de comunicación impresos, asumirse como caníbales?

José Luis Calva solo pudo colocarse y asumirse como asesino, pero no de “Caníbal” ¿Por qué?  Porque como hemos leído y hecho el supuesto, José Luis deseaba ser Amo (subrayando el “deseo”), y para él el amo devoraba, donde ni los ángeles ni demonios mandaban.

¿Cuántos de nosotros (supuestamente personas normales) no lanzamos    un: “Te amo”, con la esperanza de escucha de vuelta: “yo también, eres mi vida, mi amo-r”? Ser del otro, en el terreno de amos y esclavos. Para que se repita esta relación, algo debe de fallar o de faltar y por lo tanto desear.

¿Que hubiese pasado con José Luis de haber sucumbido a su deseo y asumirse como caníbal? ¿Qué pasaría si nosotros (los neuróticos) sedemos al deseo? No quedaría más por decir. Probablemente no soportaríamos la angustia. Así es mejor ser devorado por los otros y bordear la angustia…

“Como personaje José Luis Calva tiene mil facetas y puede haber mil verdades de esto, esto está sobrepasado y se convierte José Luis en un hombre de mercadotecnia pero fascinante para cualquier medio de comunicación”.

Referencias

Barrón, M (2007, 22 de octubre) “Su fijación es una cierra eléctrica” La crónica de hoy,                lacronica.com.mx

Braunstein N. (2008) “Psicología: ideología y ciencia”. Ed. Siglo XXI. México DF.

Escalona, I (2007, 14 de octubre) “El caníbal de la Guerrero también tenía un novio”, La crónica de hoy, lacronica.com.mx

Freud, S (1913) Tótem y tabú. Algunas concordancias en la vida anímica de los salvajes y de los neuróticos, Ed. alianza, Madrid

Freud, S (1924) “Tres ensayos de teoría sexual”. Ed. Amorrortu. Buenos Aires, Argentina

Freud, S (1920) “Más allá del principio del placer”. Ed. Amorrortu. Buenos Aires, Argentina

Freud, S (1927)”El porvenir de una ilusión”. Ed. Amorrortu. Buenos Aires, Argentina

Goldman, H (2000) “Psiquiatría General”. ed. Manual moderno. México DF

Harris, M (1983) “Caníbales y reyes. Los orígenes de la cultura”. Ed. Argos Vergara, Barcelona pp. 28-31

Mannoni M. (1998)  “Un saber que no se sabe”. Gedisa Editorial. Barcelona España

Medina, O (2006)  “Canibalismo en esquizofrenia paranoide: a propósito de un caso”. Departamento de psiquiatría de Madrid España

Lagunas I. (2007, 11 de diciembre) “Practicarán autopsia a cadáver de El Caníbal”, Sociales, eluniversal.com.mx

Lagunas I. (2007, 11 de diciembre) “Presumen canibalismo del homicida”, Sociales, eluniversal.com.mx

Zone, M. (1997) “Caníbales”. Documental producido por The History Chanel. EU

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